Sin ti, la vida es nada

Sin ti la vida es nada, dice una canción que escuché. Eso se piensa en el proceso de desatar cabos fuertes. Trátese de una relación sentimental, la pérdida de un ser querido, la pérdida de trabajo, el pensamiento de “que voy a hacer ahora sin ti”, ese nos arropa inmediatamente. El proceso de recuperación normal puede ser largo o puede ser corto. Nuestros sentimientos pueden nublar nuestra mente y no dejarnos pensar o recuperarnos de esa pérdida tan grande. De todas las mencionadas, para mí, la más difícil es la pérdida de un ser querido.  Me refiero a su muerte, no a que se haya ido de nuestra vida. Mientras más cercana sea esa persona que ha pasado a otra vida, más difícil se nos hace. Lloramos incansablemente, nos cuestionamos, recriminamos, peleamos, buscamos culpables, no entendemos. Poco a poco llega la calma, entendemos aceptamos, mas no olvidamos. Nunca se olvida la existencia de un ser querido. 

Si perdemos el trabajo, de momento nos volvemos locos pensando en que vamos a hacer, cómo vamos a cubrir las necesidades de la familia. Nos molestamos con todos, otra vez reclamamos, cuestionamos, buscamos culpables, no entendemos.  Con el tiempo, buscamos alternativas al darnos cuenta de que si no hacemos algo, es peor.  

Si se trata de una relación sentimental, sucede los mismo.  Lloramos, reclamamos, echamos culpas, nos cuestionamos. Igual, con el paso del tiempo nos ajustamos, tomamos medidas y nuestra vida continua. 

En la mayor parte de las situaciones y para la mayor parte de las personas, nos damos cuenta de que sin ti, la vida continua.