Liberación femenina

En días atrás salió a relucir esta frase durante un intercambio de palabras. Había concluido un taller sobre Trata Humana. Uno de los temas que surge es el reclamo de igualdad de derechos de las mujeres y cómo surgió el mismo.  El comentario fue breve. No constituyó un desarrollo elaborado del tema. No estoy criticando el taller o la discusión limitada del tema, pues no era el tema del taller.  Solo lo menciono para ofrecer una base o como dicen los improvisadores de décimas, un pie forzado. Luego de concluido el taller, y mientras se ofrecían alimentos a los participantes, solicito la ayuda de un compañero para facilitar mi trabajo. Una tontería, para la cual y ante su negativa de ayudar, busque solución. 

Cuando solicito la ayuda, mi compañero responde con un comentario sobre la petición de igualdad de las mujeres. No recuerdo las palabras exactas. Solo sé que me sorprendió el comentario, pues lo considero un hombre de vanguardia. Un hombre considerado con todos y un excelente ser humano. Me sentí incomoda y realmente en ese momento no supe que responder, cosa que los que me conocen saben, no es común en mí. Luego de terminada la jornada del día y luego de días después, aún ronda en mi mente el incidente y divago entre pensamientos sobre el tema.

Llegan a mi mente los primeros artículos de periódico, las noticias y discusiones sobre el tema. En aquellos días, era sumamente joven. En aquellos días, pensaba, y aún pienso que la Liberación Femenima, no era y no es más que un reclamo de igualdad de derechos. Desde mi punto de vista,  no significa un reclamo de que somos iguales a los hombres. Al menos no debe ser. Para mí es un reclamo de igual trato en aquellas áreas en las que podemos ser iguales. Jamás, pero jamás podemos ser iguales en todas las áreas. Aún cuando hay excepciones, la diferencia entre el hombre y la mujer, comienza con el aspecto físico. No tenemos los mismos órganos. No tenemos la misma fortaleza física, no tenemos las mismas aptitudes físicas. Los hombres no pueden parir. Las mujeres no producen semen. Los hombres no pueden amantar a sus hijos. La lista es interminable. 

En cuanto a inteligencia, somos iguales en el sentido de hay mujeres y hombres inteligentes y no tan inteligentes.  En cuanto a capacidades y aptitudes para realizar funciones mentales, de organización, planificación, desarrollo,etc., somos igual de capaces.  Aún así, hay diferencias. Estoy segura de que hay estudios sobre el tema. Se ha dicho que el hombre no es capaz de realizar múltiples tareas a la misma vez y que la mujer si.  Se alega que esto se debe a la formación del cerebro de cada uno.  Tenemos diferencias biológicas.

Creo en la igualdad de trato. Creo que tanto la mujer como el hombre deben ser tratados de igual manera.  Creo que cada ser humano, indistintamente de su genero, tiene derecho a ser feliz y a buscar esa felicidad de la manera que crea apropiada. 

Creo en el romanticismo. Creo que un caballero, es siempre un caballero.  Creo en el trato sutil, dulce, amoroso.  No necesito que me abran la puerta del carro, aún así, cuando lo hacen, me alaga, me hace sentir especial. No me gustan las flores como regalo, aún así cuando se me obsequia un arreglo floral, o una flor sola, me emociono. No me gusta la idea de que se convierta en una rutina. Me gusta la espontaneidad. 

Ser compatible no significa que somos iguales. Significa que la compatibilidad balancea las diferencias y logra la armonía. Eres hombre, fuerte, decidido aún así puedes ser sentimental, romántico, delicado en el trato. Soy apasionada, emotiva, físicamente más débil, a la misma vez soy fuerte, decidida y valiente. No somos iguales, pero podemos tratarnos de igual manera. 

En la relación de pareja , trato igual no significa que la dejes sola realizando tareas que le son físicamente imposibles.  No significa que quiere ocupar tu lugar.  No significa que no te necesita. Significa que compartas aquellas tareas para las cuales ambos tienen las mismas capacidades y que distribuyan entre los dos aquellas en las que cada uno es más capaz. La naturaleza se encargó de asignar algunas. Hay algunas que jamás se pueden delegar.  Eso es igualdad.  

En ocasiones el pedir ayuda no es una admisión de que no se es capaz de hacer algo. Puede ser el ofrecimiento de una oportunidad para compartir, el ofrecimiento de una oportunidad para demostrarte que en ocasiones necesitamos de otra persona, de darte la oportunidad de demostrar al que pide ayuda que puede contar contigo y que eres capaz de tratarle como un ser humano igual que tú.  Una oportunidad para conocerse mejor. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s