Lluvia….aguaceros

Lluvia de sentimientos 

Cae en aguaceros

Bajan por mi rostro

Llegan hasta mi pecho

No me dejan olvidar

El triste de tu adiós 

Me hacen recordar

Cada día vivido

Con la lluvia te fuiste 

A morar a otros mundos

Dejando solo aguaceros

Caer en mis sentimientos

Querido……

¿Amigo?  ¿Colega? ¿Compañero de labores?

Mi interpretación de la palabra amigo, me lleva a concluir que no somos amigos. Para mí un amigo es aquella persona con quien compartes momentos personales, actividades sociales, asuntos personales, en fin alguien que conoce mucho de tu vida personal y aún así te acepta y sigue compartiendo contigo.

Colega es, para mí, alguien con quien compartes una profesión similar. Compañero de labores, es aquella persona con la cual compartes un trabajo o algunas de tus labores. Tal vez la una o la otra. Insignificante, de cualquier manera es, cuál de las tres opciones, para lo que te quiero decir.

Este escrito, en público documento se convertirá, tan pronto presione el botón que dice “publish”. Dicen que el que nada arriesga, nada gana; nada pierde, solo el miedo. De la misma manera que me estoy arriesgando a perder la relación presente que tenemos, o a modificar la interacción, al escribir esto, tú te puedes arriesgar a inquirir o quedarte callado. Si decides inquirir, lo cual es tu prerrogativa, debes tener en mente que es mi prerrogativa, negar que es a ti a quien va dirigido el escrito. Cualquier lector puede intuir que va dirigido a él. Tu decisión. Quiero añadir, que decido escribir esta carta, pues no encuentro la manera de expresarte lo que pienso, de frente. Así que, puedes concluir que de arriesgada, no tengo mucho y de valiente, para estas cosas, muy poco.

Cuando te conocí, luego del intercambio de la información necesaria para el propósito del encuentro, no hubo en mi impresión más allá de la necesaria para el momento. Inteligente, bien preparado profesionalmente, dispuesto a aceptar retos y cooperar en lo que se esperaba. Luego de varias interacciones, comencé a notar algunas cosas que me fueron agradando de ti. Jovial, bohemio (al menos eso me pareció).  Con conocimiento suficiente de la vida. Sobretodo, tu mirada profunda. Tu presencia comenzó a inquietarme y la misma vez me resultaba agradable. Al llegar a los lugares donde sabía te encontraría, buscaba tu presencia con mi vista. No preguntaba. De alguna manera siempre surgía la interacción usual, el intercambio de palabras y de vez en cuando una broma.

Con el pasar del tiempo, me fui interesando más en ti, pensaba más en ti, y tengo que confesar que a veces inventaba excusas para hablarte. Llegué a ilusionarme con el pensamiento de una relación más allá. De una relación más íntima, más cercana. Aunque percibí algo de aceptación de ti para mí, nunca diste un paso más allá. A pesar de los coqueteos y bromas, no hiciste la movida que esperaba. En esa espera, es que realizo, entiendo y acepto que podríamos ser solo amigos. Nada más.

Mi conclusión se basa en que durante la espera, te fui conociendo mejor y realicé que somos diferentes. No pensamos igual, no tenemos los mismos ideales. No tenemos las mismas filosofías de vida. Aunque en lo básico somos muy parecidos, en lo esencial somos diferentes. Sería sumamente interesante sentarnos a hablar de tus puntos de vista y de los míos, alternando los turnos.

Entonces, ¿querido amigo?

Pensamiento mudo

Hoy,mi pensamiento está mudo.  No le salen las palabras. Quiere sugerir temas para escribir.  Quiere que le escuche, más. no me habla. ¿Que hago contigo pensamiento mudo? ¿Cómo te entiendo? ¿Cómo descifro tu sentir?  ¿Será que estás tan triste que no quieres hablar? ¿Será que tan contento estás que te has quedado sin palabras?  Anda, dime que te pasa. Háblame de lo que tú quieras, de amor, de desamor, de odio, de pasión, de tristeza, de preocupación. De cualquier cosa, solo habla. Por ti aquí esperaré, para escribir lo que tú me dictes, lo que tú sientes, lo que tú quieras.  Sólo habla. 

Amanecer


Amanecer enredada en el fuerte árbol 

Ver cómo a través de sus ramas 

El rayo de luz de la mañana resplandece

En el horizonte del día 

Amanecer abrazada a tu cuerpo

Sentir cómo se estremece mi cuerpo

Con el roce de la luz mañanera

Que me da su vida entera

Así quiero siempre amanecer

Abrazada a tu pecho

Mirando al firmamento

Frente a la felicidad que se avecina.  

Al final del túnel siempre la luz resplandece

Sea la de los postes del tendido eléctrico, sean las de los vehículos que transitan en dirección contraria, sean las de una luna llena, sean la de las estrellas en un firmemento despejado de nubes, siempre final del túnel, la luz resplandece. 

No importa lo difícil de la situación, siempre se resuelve. De una manera u otra, no necesariamente como esperas o deseas, pero siempre se resuelve. En ocasiones la solución es consona con lo que esperas, otras mucho mejor, otras no tan bien.  En ocasiones el paso del tiempo, es todo lo que se necesita. 

Siempre hay luz al final del túnel. 

Constante cambio

Mi vida cambió 

Nada es igual que antes

Desde ese instante 

En que vida se me dio

No sabía caminar, aprendí 

No sabía hablar, escuché 

No sabía amar, lo viví  

No sabía llorar lágrimas derramé

Quería resolver todo en el momento

De paciencia me llené 

De una niña callada, tímida

A una mujer fuerte, tenaz

El constante cambio me llevó